El origen de este fascinante libro esta´ en el hallazgo de una caja de madera oscura, un collage tridimensional hecho de retales de una vida en ocasiones inco´moda, la del padre del autor, fallecido en su infancia, hombre tan intre´pido y seductor como contradictorio. Y el relato resultante, la retahi´la de fragmentos que lo conforman, no es sino otro ensamblaje destinado a salvar el abismo entre un hijo y la sombra siempre inasible del progenitor. Asumiendo el caprichoso papel de custodio de la memoria familiar, que lo convierte a ratos en arqueo´logo, en notario o en detective, Monegal sigue en este valioso ejercicio entre el recuerdo y la imaginacio´n la estela de esa figura esquiva, tan fundamental para su formacio´n sentimental, mediante la que evoca un tiempo perdido. Un texto extraordinario, a medio camino entre la cro´nica histo´rica y la exploracio´n i´ntima, que reivindica las historias pequen~as de las que esta´ hecha la historia con mayu´scula.