El desenlace de una serie que confirma a Ragnar Jónasson como uno de los escritores de novelas policíacas más emocionantes y respetados de la actualidad.
Descubre los inicios de la historia de la inspectora Hulda.
«Jónasson escribe thrillers con un talento excepcional.» Brigitte
«Probablemente el mejor escritor escandinavo de la actualidad.» Lee Child
«La inspectora islandesa Hulda Hermannsdóttir es la mejor heroína de novela negra que hemos leído en mucho tiempo.» The Times
Islandia, noviembre de 1980: una jovencísima e intrépida agente de policía, Hulda Hermannsdóttir, recibe en plena noche la llamada de su superior. En una remota cabaña de pescadores situada en un valle aislado y poco poblado al norte del país, han encontrado un osito de peluche, posiblemente una pista relacionada con un caso sin resolver: la desaparición de un niño la Nochebuena de 1960. Hulda parte de inmediato hacia allí acompañada de una colega, pero no son recibidas precisamente con amabilidad. Mientras las pistas emergen lentamente entre la nieve y el silencio, Hulda se enfrenta no solo a una compleja investigación, sino también a sus propios fantasmas: una hija pequeña, un matrimonio en crisis y la necesidad urgente de demostrar su valía en un mundo de hombres. Pero hay verdades que el tiempo no puede enterrar. Y heridas que, al abrirse, reclaman justicia.
La sagaz investigadora islandesa Hulda Hermannsdóttir se despide, en esta cuarta y última entrega, con su caso más oscuro y personal. Hulda pone punto final a «una serie brillante» (Le Parisien), protagonizada por «una de las heroínas más destacadas de la ficción criminal actual» (The Sunday Times), con la que «Ragnar Jónasson ha vuelto a demostrar que la novela negra nórdica goza de muy buen estado de salud» (20 Minutos).