Pueblo pequeño, infierno grande.
En 1956, Peyton Place convirtió a Grace Metalious en un fenómeno
cultural: una novela que desnudó la supuesta respetabilidad de Nueva
Inglaterra, revolucionó la industria editorial y encabezó las listas de
ventas durante más de un año.
Su secuela, Retorno a Peyton Place (1959), retoma la historia con
Allison MacKenzie convertida en autora superventas y el pequeño
pueblo aún hirviendo de secretos, hipocresía, desigualdad y escándalos.
Hoy, ambas obras se reconocen como un torbellino literario
adelantado a su tiempo, precursor del feminismo y de la crítica social a la América de los años cincuenta.