Pan recién horneado bajo el brazo es un poemario a dos voces: la del cuerpo que se sabe enfermo y la de quien lo acompaña para, después, sentar la pérdida a la mesa. Lejos de toda épica, el libro recorre la espera, el deterioro y el duelo. Un diálogo imposible entre un padre que mengua y una hija volcada en su recuerdo, donde rabia y ternura coexisten sin resolverse.