Un libro para entender por qué tantas personas neurodivergentes sienten que deben ocultarse para encajar.
Hay quien aprende a ponerse una máscara. No lo hacen para engañar, sino para sentirse a salvo en entornos que no siempre entienden su forma de pensar, sentir o relacionarse. Son personas neurodivergentes: autistas, altas capacidades o TDAH, que desde su infancia han aprendido a adaptarse a un mundo que no siempre está hecho para ellas.
En este libro, surgido a partir de su propia experiencia de diagnóstico tardío de autismo, la divulgadora Bea Sánchez pone palabras a una vivencia compartida por miles de personas. Con rigor y cercanía, explica cómo detectar el camuflaje y qué consecuencias tiene a largo plazo, ayudando a comprender la mirada neurodivergente tanto para quienes la viven como para quienes les acompañan.