Conoce la historia que convirtió a Astarion en leyenda.Eres demasiado guapo para morir.
Astarion Ancunín estaba destinado a ser magistrado, no un engendro vampírico. Debía servir a la ley, no al despiadado señor de vampiros Cazador Szarr. Y debía beber buen vino, no sangre de rata. Por desgracia, a la ciudad de Puerta de Baldur poco le importa lo que se supone que debe ocurrir.
Aunque nunca ha tenido poder para resistirse a las órdenes de su amo y recorre las calles nocturnas en busca de sangre caliente, Astarion jamás ha renunciado a la esperanza. Algún día, esta pesadilla terminará. Solo necesita descubrir cómo.
Cuando el señor de vampiros anuncia una retorcida competición para ganarse su favor, surge una oportunidad en forma de un premio excepcional… y de una alianza improbable. La sangre de un dios muerto yace enterrada en las profundidades de Puerta de Baldur y, para conseguirla, Astarion necesitará la ayuda de un apuesto paladín aasimar llamado Hahn den Suriel.
Solo hay unos cuantos problemas. Se supone que Astarion no debería confiar en los otros engendros. No debería salir a la ciudad para perseguir sus propios fines en lugar de cumplir los deseos del señor de vampiros. Y, desde luego, no debería cerrar un trato con un desconocido cuyos ojos dorados son capaces de atrapar incluso el corazón ennegrecido de un muerto viviente.
Pero a la ciudad de Puerta de Baldur poco le importa lo que se supone que debe ocurrir.